Anoche fui a una cena en casa de un amigo. Unos amigos en común y otros más no. Su hermano y su esposa también. Al hermano hacía muuucho tiempo que no lo veía y creo que ni me acordaba de él.
Se acercó a platicar conmigo y con una amiga, casi de inmediato se acercó la esposa también -creo que para checar que no le estuviéramos coqueteando- y para cerrar con broche de oro preguntó por nuestros anillos, una sutil manera para saber si mi amiga y yo éramos casadas. Sorprendida ante nuestra negativa, no dejó a su marido solo con nosotras, ja.
He de confesar que hacía tiempo que no conocía más allá de mis amigos y la verdad me sorprende encontrar que a veces las esposas se sienten amenazadas.
Es curioso también que antes me encontraba del otro lado y debo reconocer que pensaba y sentía diferente.
Ahora en cambio, me parece chocante el modo en que otras mujeres y hombres ven a una mujer soltera. En fin. De cualquier manera, me la pasé muy bien, cenamos delicioso. Saldré más seguido. :)