Anoche mientras veía el último capítulo de la segunda temporada, me dí cuenta o mejor dicho aprecié que no sólo yo he sido quien ha atravesado por crisis emocionales por miedo o por inseguridad o hasta por la forma en que fuimos educados. Esta serie es canadiense y en lo personal me ha gustado mucho porque a veces uno no puede -por diferentes circunstancias- resolver asuntos que nos han marcado tal vez desde la infancia o en alguna etapa de nuestra vida.
El terapeuta quien ayuda a Erica -a ser- me parece muy bueno y acertado además saca unas frases buenísimas, por ejemplo: A wall can be a door o No risk, no reward.
La recomiendo ampliamente. Ya quiero ver la tercera temporada!